Olguita con su pequeña estatura y su piel ajada por los vientos que ha enfrentado su vida encarna el dolor, la lucha y la esperanza de muchisimas mujeres, por eso en festejo y homenaje al día de Internacional de la Mujer las Matanceras hemos elegido su historia como ejemplo y como luz para continuar el camino por fortalecer nuestros derechos y sembrar espacios de participación para muchas mas mujeres.
Aquí su historia
Sus ojos inevitablemente se llenan de lagrimas cuando se mete completa en el recuerdo, no se perdona haberse ido a su casa esa noche en que su hijo Sergio estaba detenido en la Comisaria 1ra de Morón, y sobre todo haber confiado en uno de los principales responsables de su muerte el Sub Comisario Fernández quien le dijo con rabia
“señora: vaya a su casa, a su hijo mañana domingo a las 7 lo trasladamos al juzgado”.
No se lo perdonará en su vida - dice, porque a su hijo esa noche lo mataron allí.
“Mi vida cambió después de la muerte de Sergio, mi hijo fue el puntapié de una lucha de cientos de jóvenes y de organizaciones en la busqueda de JUSTICIA, ellos me dieron la fuerza y el acompañamiento que necesitaba para pedir justicia” relata Olga con una mezcla de orgullo y melancolía. “Cuando me pasó esto, yo pensaba como todos, no? que mi hijo era el único al que habían asesinado en una comisaría, pero supe después que había muchas madres y pibes luchando por que se hiciera justicia, ahí hice CRAK y no paré, y lo mejor es que nunca estuve sola, conocí gente muy buena que me enseñó muchisimo y supe que había que reclamar y moverse hasta cansarse y hasta tuve que hacer una huelga de hambre durante 10 días en la puerta del juzgado para que se dejaran de encubrir a esta manga de asesinos”
Olga cuenta que al año de la muerte de Sergio otro de sus hijos se suicidó, que su marido había fallecido 1 año antes y que tuvo que ver como 2 de sus hijos se iban a pelear a la guerra de Malvinas, dice que su consuelo son los nietos y la tranquilidad de haberse jubilado como ama de casa gracias al ex presidente, dice que se mantiene activa como promotora de género en su barrio y que participa activamente en la CASA DE LAS MUJERES CREANDO de Rafael Castillo donde se ha formado gracias al Programa Juana Azurduy para ayudar a las mujeres víctimas de maltrato, dice que abrir la puerta de la Casa de la Mujer todas las tardes la mantiene viva y que su lucha por la JUSTICIA continua ya que todavía hay 2 prófugos en la causa de Sergito.
Abre su cartera, cierra los ojos y saca un libro, dice que esa es su Biblia, es que a su hijo seguramente le hubiese gustado leer “El Che para principiantes” tanto como a ella.
Valeria Manzotti